En 1936, cuando estalla la guerra civil en España, dibujó carteles en Barcelona en protesta contra el bombardeo de las ciudades.
De espaldas a las vanguardias y fascinado por Rembrandt y Hals, con un expresionismo algo influenciado por el fauvismo en su segunda etapa, persiste en la pintura figurativa.
Ferroviarios, pescadores, y obreros son retratados en la faena con inmensa fuerza.
Pinta y expone en Suecia, Dinamarca, Holanda, Alemania, Italia e Inglaterra.
Pinta en Cadenabbia (Italia), en su residencia de verano, al canciller Konrad Adenauer.