[2] Llegó a permanecer en prisión por su militancia política y fue torturado.
Al obtener la libertad, marchó a Francia y tuvo su primer contacto con Santiago Carrillo, entonces secretario general del PCE, con quien trabó una fuerte amistad.
Regresó a España y fue incorporándose a todos los órganos de dirección comunista desde 1965 (Comité Central, Comité Ejecutivo y Secretariado).
Así se conformó el equipo dirigente del PCE en España con Armando López Salinas, Simón Sánchez Montero, Francisco Romero Marín y él mismo.
[1] Se alejó de la actividad política, fundó la Editorial Ciencia Nueva y dirigió una organización solidaria que, según sus palabras, "ayuda a los pueblos inmersos en conflictos armados enconados".