Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Villahoz)

La nueva dirección de las obras trajo consigo modificaciones en el diseño del templo, cuyas tres naves adquieren ahora la misma altura.

El centro de la composición corresponde al tímpano, ocupado por la representación del Llanto sobre Cristo muerto.

A poniente, bajo la torre, se sitúa la otra portada, también gótica de principios del siglo XVI.

A pesar de la armonía que reina en el conjunto, puede apreciarse la transición del estilo gótico al renacimiento.

En los pies de la iglesia los pilares son fasciculados y los nervios de las bóvedas, rectos, como corresponde al último gótico, y conforme se avanza hacia la cabecera los elementos se transforman hasta tomar un aire plenamente renacentista.

Ya en el presbiterio las columnas se decoran con pilastras cajeadas, tomando un aspecto más clásico propio de los años avanzados del siglo XVI.

A Luis Cortés del Valle se debe el de la nave central que lo entrega en 1742.

A este mismo escultor retablista se deben los adosados al arco triunfal que cobijan la imaginería moderna con esculturas salidas del taller de los Cortés.

En el coro se encuentra el colorido mueble del órgano, de estilo rococó que antaño llenara de música el inmenso interior del templo, así como un pequeño museo donde se exponen diversos objetos litúrgicos e imágenes sagradas.

Tímpano de la portada meridional.
Portada gótica
Torre
Puerta de la torre