Se descartó el desarrollo del área como otra zona residencial para la ciudad de Halle ya que las condiciones geológicas y sobre todo las hidrológicas eran extremadamente adversas (aguas subterráneas y riadas).
La idea se retomó en los años veinte, sin embargo fue abandonada de nuevo.
Al contrario de las siguientes escuelas, que fueron nombradas en honor a personalidades y funcionarios, esta escuela mantuvo el nombre de Erste POS.
Ya que varias infraestructuras esenciales de un centro urbano se construyeron muy tarde o nunca se realizaron —por ejemplo, en tiempos de la RDA nunca hubo hoteles o grandes almacenes en la ciudad—, Halle-Neustadt nunca llegó a ser más que una ciudad dormitorio para quienes trabajaban a horario fijo en la industria química y sus familias.
El casco histórico de Halle continuó siendo imprescindible para los compradores exigentes y los interesados en la oferta cultural.
Una sección del bloque era usada como residencia de personas mayores.
Después los otros ocho complejos residenciales se construyeron de forma mucho más compacta, de modo que el espacio para áreas verdes se redujo considerablemente.
Sin embargo la demanda de viviendas no pudo ser cubierta hasta 1990, especialmente en Halle y Halle-Neustadt.
De este modo, durante años quedó abierta una gran zanja entre la central de Correos y el cine Prisma, en donde se acumulaba la lluvia y las aguas subterráneas.
La numeración iniciaba en el cruce entre la calle Magistrale y el tren suburbano.
Por ejemplo, cada edificio del I Complejo Habitacional llevaba el 6 en esta posición.
Las unidades y las decenas se numeraban con relación al cruce central.
En dicha zona también debía ubicarse el ayuntamiento de la ciudad, pero debido a desacuerdos entre las autoridades competentes la construcción fue interrumpida varias veces y no fue finalizada hasta 1990.
A excepción de uno, hoy en día se encuentran deshabitados.
La primera generación de inquilinos, ya en su mayoría pensionistas, aún vive bastante a gusto en esta zona que se ha convertido en un barrio problemático.
[2][3] Entre tanto, la creciente cantidad de viviendas deshabitadas ha conducido a que se derriben los primeros bloques en el marco del programa Stadtumbau Ost ('remodelación urbana del Este').
Además se construyeron varios supermercados y centros comerciales, de los cuales el Neustadt-Centrum, inaugurado en el año 2000, es el más importante.
En 2006 Halle-Neustadt albergó una exposición de la Fundación Cultural Federal Alemana titulada Shrinking Cities ('Ciudades en contracción').
Las palomas salen volando de un retoño abierto que simboliza la alegría, el optimismo y el futuro.