Durante los primeros pasos como maestro de obras reside en Toledo y Sevilla.
Colaboró con su tío en las obras del Alcázar de Madrid, realizando un famoso dibujo en planta que ha llegado a nuestros días.
Algunos autores dudan que Gaspar hiciera este viaje en compañía del príncipe.
En todos ellos es de suponer que asiste en temas arquitectónicos a Felipe II.
Gaspar regresa a España en 1556 desde la ciudad belga de Binche pasando por Francia.