El desembarco militar en una costa hostil es una de las operaciones militares más complejas y arriesgadas.
Es una operación ofensiva militar en la cual unidades marítimas, generalmente una Lancha de desembarco, aunque también minisubmarinos, botes, lanchas, etc. se acercan lo suficiente a la costa para transferir tropas armadas a tierra.
Esta fuerza expedicionaria emprendió un desembarco y asalto, con apoyo de fuego de sus naves, contra posiciones fortificadas defendidas por los británicos en Pensacola, donde lucharon hasta rendir la fortaleza enemiga y tomar la ciudad.
Esta operación combinada en Abukir permitió que, posteriormente, el grueso de la fuerza expedicionaria lograra llegar a tierra con seguridad.
Las naves de desembarco fueron cuidadosamente dispuestas para permitir hacer tierra a las tropas con el orden táctico adecuado y desplegarse para el combate inmediatamente.
[1] Esta "experiencia estadounidense con operaciones anfibias durante la Guerra Civil produjo resultados mixtos hasta la acción final en el Fuerte Fisher en enero de 1865".