[1] Es de origen indeterminado aunque bien podría ser templario.
Tras la unión de esta orden con la del Temple (en 1196), Villel y sus aldeas pasaron a los templarios, que fundaron la Encomienda de Villel.
A su alrededor se aprecian vestigios del recinto que la protegía.
Todo el conjunto es de mampostería, muy desigual y unida con argamasa.
También puede verse una peculiar atalaya de piedra y mortero situada sobre una peña en el centro del castillo.