El movimiento anarquista estuvo influenciado por el contexto histórico de las dos guerras mundiales, en las cuales Japón tomó parte activa.
[1] Luego de radicarse en Tokio durante su adolescencia, fue encarcelado en 1904 por no respetar las leyes que regulaban la prensa.
En los años siguientes los anarcocomunistas se abocaron a difundir las ideas anarquistas por medios orales y escritos.
Durante los años siguientes el movimiento anarquista japonés se caracterizó por el intenso debate entre los anarcocomunistas y los anarcosindicalistas.
Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, todas las organizaciones anarquistas del país fueron prohibidas y clausuradas.