[1] El cardenal Francesco Todeschini Piccolomini, más tarde el papa Pío III, quería construir un altar monumental para dedicar una gran obra artística a su tío el papa Pío II, para celebrar simultáneamente la presencia política y cultural de la familia Piccolomini en Siena y la creación de un lugar de sepultura para él (aunque tras su elección como papa fue enterrado en la antigua basílica de San Pedro del Vaticano).
1390), junto con catorce esculturas que llenarían varias hornacinasy los espacios por encima del ático que también se incluían en el proyecto original, alrededor de 1486 el artista, con sesenta y ocho años, tuvo un colapso físico y tal vez también una crisis de inspiración artística .
La estructura arquitectónica del altar se basa en la realizada por Bregno en Santa María del Popolo en Roma, con un nicho que contiene el verdadero altar, y está rodeado de un arco de triunfo.
[3] Originariamente, las estatuas debían ser catorce mostrando todos los santos más apreciados por Siena y sus promotores, la familia Piccolomini: seis de los nichos laterales acaban de describirse: tres en el nicho central, donde hoy día está la única escultura de la Virgen con el Niño, dos en los pies laterales por debajo del ático y tres en los tres hornacinas del ático.
[2] En el contrato se estipuló cuál era tarea a llevar a cabo: «fare figure Quindici di marmo carrarese novo, candido et blanco et non venoso» "(hacer quince figuras de mármol de Carrara nuevo, cándido y blanco y no venoso ).
El precio se estipuló en 500 ducados de oro, 33 y un tercio por estatua.
Desde entonces dejaron de estar interesados en el altar Piccolomini, que se mantuvo por siempre inacabado.