Los campos que actualmente rodean a la localidad fueron denunciados en 1780 y adquiridos en junio de 1781 por Bernardo Bogarín y el paraguayo Juan Ignacio Vera.
Posteriormente los campos pasaron a propiedad de Pedro Francisco Sastre, quién se asoció con Otto Schultze, y resolvieron diagramar en aquellos terrenos un bosquejo de plano para un centro poblado, debido a que en el área no existía ninguna localidad, lo que dificultaba el progreso de la región.
La empresa ofrecía la donación de los terrenos destinados para escuela, comisaría, templo, cementerio y plaza pública.
Además dicha resolución la denominó Nuestra Señora del Carmen.
[4] Entre 1907 y 1930 el pueblo protagonizó un crecimiento sumamente significativo debido a la prosperidad del sector agropecuario.