Vehículo de transferencia automatizado

Este vehículo no llevaba tripulantes, pertenecía a la Agencia Espacial Europea (ESA) y era fabricado por 38 compañías, siendo EADS el principal contratista.

Una vez separada la nave del lanzador, se ponen en funcionamiento los sistemas de navegación, pilotaje y propulsión que orientan al ATV hacia el Sol.

Después se despliegan los paneles solares y la antena de comunicación con la EEI, y finalmente se lleva a cabo la transferencia a la órbita de la EEI, seguida del acoplamiento orbital.

Durante los 6 meses de su permanencia en la EEI, el ATV será utilizado como un módulo más de la misma, ya que al estar presurizado los astronautas pueden entrar y salir libremente.

El viaje de regreso llega a su fin sobre el Pacífico con la salida de órbita y la desintegración del vehículo al entrar este en contacto con la atmósfera terrestre.

Aproximación del primer ATV, " Julio Verne ", a la EEI
Detalle de la zona de acoplamiento de "Julio Verne"
Fotografía de la ATV-002 en el espacio.
Ilustración del Vehículo de Transferencia Automatizado (ATV) adaptado como parte del programa ARV (Vehículo de Reentrada Avanzado). La ESA ha considerado diversificar el ATV para incluir capacidades de reentrada atmosférica, permitiendo el regreso de materiales y tripulación desde la EEI, así como el transporte de personal hacia la estación. En 2013, la ESA alcanzó un acuerdo con la NASA para utilizar una versión del ATV para el módulo de servicio de la nave espacial Orión.