En otras palabras, el sistema y la máquina universal de Turing pueden emularse entre sí.
Su universalidad, sin embargo, fue demostrada mucho después por Raúl Rojas en 1998.
[1] En ese sentido laxo, todas las computadoras modernas son también Turing completas.
Muchos sistemas aparentemente simples resultan ser Turing completos.
Estrictamente, esos sistemas no son Turing completos.