Tenía capacidad para unos seis mil espectadores y seguía el modelo del teatro Marcelo de Roma.
Estuvo en uso hasta el siglo III en que sus materiales fueron reaprovechados para construir murallas y otras edificaciones.
Poseía un singular acceso independiente desde la puerta central de la fachada hasta la orchestra de trazado perpendicular a las tablas o scena y que recorría como un eje el teatro para uso de las autoridades, que accedían así directamente a los escaños reservados a ellos en el semicírculo orquestal.
Tras su redescubrimento, ha sido acondicionado para ser visitado, albergando un museo que muestra y explica los hallazgos arqueológicos descubiertos.
Junto a los restos arqueológicos se ha rehabilitado un edificio, para albergar el Centro de Interpretación en el que se introduce al visitante a la historia del teatro y a los géneros dramáticos, vida social y política de la época.