Rabat es un consejo local y un pueblo en las afueras de Mdina (Malta).
Es conocido por ser el lugar donde se encuentran las catacumbas de San Pablo y Santa Águeda.
Estas catacumbas fueron usadas en la época romana para enterrar a los muertos, ya que, según la cultura romana, era inmundo enterrar a los muertos en la ciudad.
Mdina y Rabat fueron construidas sobre una antigua ciudad romana.
Las catacumbas también fueron sitios donde los primeros cristianos se reunían secretamente, hasta que Constantino I concedió la libertad de culto al cristianismo y, por tanto, se dejó de perseguir a los cristianos en el Imperio Romano.