La organización territorial de la Unión Soviética es el conjunto de normas y procesos, bajo los cuales se dividían y administraban las partes integrantes del área geográfica que ocupaba el antiguo país euroasiático.
La URSS personifica la unidad estatal del pueblo soviético, uniendo a todas las etnias con el objetivo de construir conjuntamente el comunismo.Así, las divisiones político-administrativas del país eran las repúblicas, que representaban a los grupos étnicos más numerosos del país, y que se organizaban a su vez en varios tipos de subdivisiones diferentes.
Los óblasts eran las subdivisiones básicas de las repúblicas más grandes, mientras que las repúblicas más pequeñas (como Armenia, Lituania, Letonia, Estonia y Armenia) estaban subdivididas directamente en raiones (distritos).
Los raiones (distritos) eran, a su vez, las subdivisiones de las repúblicas autónomas, los óblasts, los óblasts autónomos y los krais, así como de las repúblicas constituyentes más pequeñas.
Los raiones se dividían a su vez en ciudades, aldeas y asentamientos urbanos.
Las ciudades más grandes estaban subordinadas directamente a su óblast o república autónoma.
También anexó los Estados bálticos como las RSS de Estonia, Letonia y Lituania.
El idioma de cada grupo étnico era oficial en su respectiva república, así como cooficial a nivel nacional.
Tenían un alto grado de competencia en su administración interna, pudiendo establecer sus propias constituciones regionales con leyes en áreas como la economía, la educación y la cultura; cada una contaba por su propio gobierno formado por organismos que incluían un Sóviet Supremo y un Consejo de Ministros, aunque debían seguir las directrices establecidas por la legislación del gobierno nacional de la URSS.
Aunque estaban subordinadas a sus respectivas repúblicas, tenían una autonomía mayor que la de los óblasts autónomos; contaban con sus propios organismos que incluían a Sóviets Supremos y Consejos de Ministros, y podían establecer algunas leyes de ámbito económico y cultural, pero siguiendo siempre las directivas establecidas tanto por las leyes nacionales como por las de la república a la que estaban subordinadas.
Los distritos (Raiones) eran la unidad administrativa de cuarto nivel de la Unión Soviética, en las que se dividían las repúblicas autónomas, los óblast, los krais y los óblast autónomos, así como las repúblicas constituyentes más pequeñas (Moldavia, Lituania, Letonia, Estonia y Armenia).