Actualmente compiten 10 equipos y el último clasificado desciende a la segunda categoría, la Challenge League.
En 2003, la Federación Suiza simplificó el sistema y recuperó la liga regular con un único grupo, formado por diez clubes.
El equipo con más puntos gana la liga, mientras que el último clasificado desciende a la segunda categoría, la Challenge League.
La clasificación final se establece con arreglo a los puntos totales obtenidos por cada equipo al finalizar el campeonato.
Desde la temporada 1995-96, los participantes obtienen tres puntos por cada partido ganado, uno por empate y ninguno en caso de derrota.