Natalio Carvajal Palacios
[1] Fue nombrado juez de primera instancia en el fuero civil y comercial en el Departamento Judicial del Norte de Buenos Aires, con sede en San Nicolás.[1] Al asumir la presidencia de la Nación por segunda vez, por influencia del ministro —también nicoleño— Román Subiza, el general Juan Domingo Perón lo nombró ministro de Justicia de la Nación.[2] Fue autor de un proyecto para organizar los juicios por jurados en todo el país, que no prosperó.[3] El 23 de julio de 1954 presentó la renuncia, para que su ministerio fuera reubicado como secretaría dentro del Ministerio del Interior.[4] Fue nombrado embajador en los Países Bajos, cargo que ejerció hasta el derrocamiento de Perón, en septiembre de 1955.