La Missa Aulica o Missa Solemnis en do mayor, K. 337, de Wolfgang Amadeus Mozart, fue escrita en 1780 para Salzburgo.
Mozart escribió la Missa Aulica para la corte del príncipe-arzobispo de Salzburgo el Conde de Colloredo.
Está escrita para voces solistas, coro, dos oboes,[4] dos fagotes, dos trompetas, tres trombones,[5] cuerdas (sin violas[4]) y órgano, este último interpretando el bajo continuo durante la mayor parte de la obra].
Consta de seis movimientos: El Sanctus presenta rasgos del Kyrie, y también tiene una figura de violín que Mozart empleó de nuevo en Idomeneo.
[6] El Benedictus es peculiar para las misas de Mozart en tanto que se trata de una austera fuga en un estilo arcaico.