No tenían estómago y subsistían a base de transfusiones de sangre que le quitaban a otras especies, por lo que se los podría considerar hematófagos.
Los marcianos nunca sentían sueño ni cansancio, trabajaban las 24 horas del día, como las hormigas.
Se reproducían asexualmente: el hijo simplemente "emergía" del padre, como las papas.
Son pequeños bípedos de aparencia tosca con piel marrón y venas palpitantes.
Tienen un solo ojo, con tres pupilas de diferentes colores:azul, rojo y verde.