Marcia, (Roma, siglo I) fue una romana hija del historiador Aulo Cremucio Cordo, conocida por salvar la obra de su padre, los Anales.
y por la obra que el filósofo Séneca le dedicó, Consolación a Marcia.
Este delito exigía que se quemaran todos los ejemplares de su obra, tal como relató Tácito en su obra Anales al referirse a la censura.
[1] Marcia era una gran lectora con interés por la filosofía a quien Séneca le dedicó el ensayo Consolación a Marcia en el que señaló «las mujeres tienen el mismo poder intelectual que los hombres, y la misma capacidad para las acciones nobles y generosas».
Pero aprovechó para alabar también a su padre y la protección de su obra que ella había realizado.