[1] A los diecisiete años, se presentó a los premios de escultura ofrecidos por la Real Academia de San Fernando y obtuvo el segundo de la tercera clase.
[2] En colaboración con José Tomás, labró el escudo alegórico que se colocó en la puerta de Atocha con motivo de la entrada de Fernando VII en Madrid, así como cuatro estatuas simbólicas para el arco del Real Consulado de Madrid.
[1] Colaboró también en varios monumentos más.
[3][2] Con María Cruz de Madariaga, su esposa, tuvo varios hijos que, si bien estudiaron como él en la Real Academia de Bellas Artes, no se fraguaron un nombre tan importante como el suyo o el de su hermano.
[2] Quedó inhabilitado para el trabajo docente por una grave enfermedad y falleció en Madrid el 10 de febrero de 1843, a los setenta años de edad.