Inspirada por el romanticismo alemán y el surrealismo, la obra de Julien Gracq mezcla lo insólito con el simbolismo fantástico.
Tras sus estudios universitarios se preparó en la Escuela Normal Superior (Promoción de 1930) con especialización en historia y geografía.
Publicó en 1950, en la revista Empédocle, un opúsculo sobre la situación de la literatura y sobre los premios literarios.
Al año siguiente, rechazó el Premio Goncourt concedido a su novela El mar de las Sirtes provocando un escándalo mediático.
A partir de los 60 publica varios textos de crítica literaria (Preferencias; Letrinas I; Letrinas II; Leyendo escribiendo) donde se muestra su gran cultura y agudeza estilística.