Trabajó en los años anteriores y posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
Los periodistas contemporáneos afirman que Bertoni siempre empezaba de "una hoja en blanco", que sus conceptos eran totalmente inusuales, y que cuando Bertoni se ponía a diseñar, no había "nada por sentado".
Sus diseños encontraron una sólida aceptación en el mercado, esto llevó a que los diseños fueran amados y odiados por los consumidores.
Algunos mantenían la teoría de que sus diseños estaban adelantados en el tiempo.
El DS fue exhibido muchas veces, como por ejemplo, en 1957, en Milán.