Un tercer tipo, las esposas rígidas tienen un bloque de metal o barra entre los puños.
Existen varios accesorios destinados a mejorar la seguridad de las esposas incluyendo cajas que caben sobre la cadena o bisagra y pueden ser cerradas a su vez con un candado.
Hay veces en las que son necesarios dos pares de esposas para retener a una persona de un tamaño excepcional, porque las manos no pueden ponerse lo suficientemente próximas la una a la otra.
Pueden ser llevadas en grandes cantidades por soldados o policías y por tanto sirven para situaciones donde es previsible que se necesite un gran número de esposas como en grandes protestas.
Estas esposas son consideradas como altamente ineficientes en relación con el coste, ya que no permiten ser aflojadas y es necesario cortarlas para tomar las huellas dactilares al detenido o permitirle ir a hacer sus necesidades corporales.