En 1890, Napoleon Cybulski realizó uno de los primeros electroencefalogramas del córtex cerebral.
[1] Beck estudió la actividad del córtex cerebral en respuesta a la estimulación de nervios periféricos en perros y monos colocando electrodos en el cráneo para registrar cambios en el potencial eléctrico.
En 1912, Vladimir Pravdich-Neminsky publicó el primer EEG y potenciales evocados de perros.
[4] Grafoelementos específicos del sueño Fases del sueño Estadiaje de Rechtschaffen y Kales En términos generales: El EEG está indicado en todo fenómeno paroxístico en que se sospeche una causa de origen cerebral —y en toda situación de disfunción cerebral—, especialmente en fase sintomática.
Si existen dificultades para localizar el foco o la lesión no es fácilmente accesible también se pueden realizar estudios con EEG intracraneal utilizando electrodos profundos (esto se denomina estereoelectroencefalografía).