Cuando se acercaba el término del contrato (cuatro años) los clientes insistieron en su ejecución.
Por entonces Miguel Ángel se encontraba en Florencia, y recomenzó el trabajo en un nuevo bloque de mármol, comenzando una nueva versión en la que trabajó entre los años 1519 y 1520.
[1] Durante mucho tiempo se creyó perdida, hasta que en 2000 fue identificada por Irene Baldriga.
[2] La espiral es la figura predominante en la composición de esta escultura con el contrapposto clásico.
Cristo se encuentra abrazando la cruz y sostiene en la mano izquierda los símbolos del martirio, por lo que consigue un testimonio de la fe cristiana que la aleja del helenismo.