El torneo nació por impulso del propio Fahd bin Abdelaziz, monarca y primer ministro de la Arabia Saudita.
El rey vio en el deporte la forma de abrillantar su propia imagen internacional y presentar su nación al mundo.
[2] Argentina acudía al torneo como gran favorita, con una selección que incluía a los mejores jugadores del país: Gabriel Batistuta, Leonardo Rodríguez, Claudio Caniggia, Diego Simeone, Sergio Goycochea, Óscar Ruggeri o Fernando Redondo, entre otros.
[4] El conjunto albiceleste se encontraba inmerso en un período destacado en el que llegó a disputar hasta treinta partidos consecutivos sin conocer la derrota.
Ya en el descanso, Argentina dominaba el marcador con dos goles de Rodríguez y Caniggia.