Su padre murió muy joven, y siendo él el mayor de seis hermanos ayudó a su madre en el sostenimiento económico de la familia.
Se trasladó a la Ciudad de México en 1902, donde tuvo varios empleos en puestos burocráticos, y comenzó a relacionarse con escritores e intelectuales.
En 1904 comenzó a trabajar en el periódico La Patria, donde comenzó su carrera como periodista y crítico literario.
Firmó muchas de sus crónicas y escritos con el seudónimo de Maese Pedro.
[1] Su estilo narrativo se asimila más con el de la segunda mitad del siglo XIX, teniendo una prosa muy correcta.