British Aircraft Corporation

BAC no aplicó su identidad de forma retroactiva, pues por ejemplo el VC10 permaneció como Vickers VC10.

Bristol había evitado entrar en el mercado subsónico y estaba desarrollando el avión supersónico Bristol 223, proyecto que fue fundido con trabajos similares de Sud Aviation para terminar en la creación anglo-francesa del Concorde, cuyos primeros contratos fueron firmados con Air France y BOAC en septiembre de 1972.

La compañía obtuvo un éxito considerable, incluyendo el desarrollo de los misiles Rapier, Sea Skua y Seawolf.

El BAC 1-11, lanzado como iniciativa privada, probablemente salvó a la compañía tras la cancelación de numerosos contratos oficiales en los 60.

En 1967 los gobiernos británico, francés y alemán acordaron comenzar el desarrollo del avión de 300 plazas Airbus A300.

El Reino Unido tomó entonces el proyecto como propio, llamándose United Kingdom Variable Geometry (UKVG).

En 1968 el Reino Unido fue invitado a unirse a Canadá en el Consorcio F-104 (junto con Alemania, Italia, Bélgica y Holanda) para reemplazar los diseños propios por un diseño común, llamado Multi Role Combat Aircraft (MRCA).

En septiembre de 1971 los gobiernos del Reino Unido, Italia y Alemania firmaron un acuerdo para desarrollar el Panavia Tornado.

El gobierno se imaginó adquiriendo el capital de BAC y fusionándola con Hawker Siddeley.

Los propietarios de BAC darían así al gobierno una participación minoritaria en la nueva compañía.

Sobre diciembre el ministro Benn, reiterando su deseo de una fusión BAC-HSA, reconoció que era imposible.

BAC en el contexto de las fusiones y adquisiciones de la industria aeronáutica británica.