Ripelino pasó su infancia en Sicilia, primero en Palermo y luego en Mazara del Vallo; pero su familia se trasladó a Roma en 1937.
Ripellino en sus primeros años se vio atraído por Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y Federico García Lorca.
Ripellino fue contratado como profesor de Filología Eslava y lengua checa en Bolonia, en donde permanecerá hasta 1952.
Tras un viaje a Praga captó la naturaleza del estalinismo; consolidó asimismo la amistad con el poeta Vladimir Holan que, en 1964, le dedicará Na postupu.
Ripellino colaboró en muchas revistas: especializadas en eslavística, como Russia, Iridion, La cultura soviética, Ricerche slavistiche, o bien culturales, como Convivium, La strada y La Fiera Letteraria (en 1947, ya había enviado un ensayo a esta famosa publicación).