Vertebrados introducidos en el Uruguay

Estas han logrado su naturalización al haber estableciendo poblaciones autónomas en el territorio dicha nación.

En algunos casos fueron voluntariamente liberadas en el medio silvestre por lo que no siempre es posible tener certeza del origen de una población.

En el Uruguay colonial, las poblaciones de perros asilvestrados que causaban grandes daños fueron controladas entre los siglos XVII y XIX.

Mientras que el primero aún mantiene poblaciones reducidas en el Departamento de Florida, el segundo, desde que fue liberado en 1930 en el Parque Anchorena del departamento de Colonia,[33]​ ha encontrado en el Uruguay condiciones muy ventajosas para su supervivencia, por lo que ya ha dominado los departamentos del litoral del río Uruguay, llegando hasta Canelones y Florida, además de otras poblaciones en Rocha y Treinta y Tres.

Estos ungulados, asilvestrados en todo el mundo, compiten de manera directa por los recursos disponibles con las especies nativas.

[34]​[35]​ Si bien el antílope negro de la India (Antilope cervicapra) fue introducido en la Argentina, y habita hasta la ribera misma del río Uruguay, aún no ha logrado cruzar dicho curso fluvial limítrofe y penetrar en territorio uruguayo.

Prácticamente ha desaparecido, quedando reducido a algunos rebaños semiadministrados en reservas protegidas del oriente de la república.

Si bien las características ambientales del Uruguay son ideales para la vizcacha (Lagostomus maximus), la misma en tiempos históricos no habitó el país, pues las poblaciones nativas presentes en la limítrofe provincia argentina de Entre Ríos son contenidas en la margen derecha del infranqueable río Uruguay.

Sin embargo, una acción enérgica y a tiempo de los organismos gubernamentales impidió que la invasión alcance el estado de inerradicable, logrando en poco tiempo exterminar a la plaga, capturándose las últimas vizcachas uruguayas en el año 1922.

[38]​[39]​[40]​ El conejo europeo (Oryctolagus cuniculus), el cual es responsable de graves daños en otros países del Cono Sur,[41]​[42]​ en el Uruguay podría encontrar un ambiente óptimo en las áreas ganaderas de las sierras, sin embargo aún se encuentra limitado en su expansión continental al haber colonizado solo las islas uruguayas marítimas y del este del Río de la Plata,[43]​[44]​ en donde los primeros ejemplares fueron liberados en 1907.

Hoy es abundante, tanto en las ciudades como en las zonas agrícolas, nidificando especialmente en construcciones humanas, aunque también lo hace en barrancas marinas.

Luego de casi un siglo aún mantiene una población en la zona, que parece no haberse diseminado.

Un pariente asiático, el maina común (Gracula religiosa) fue registrado como nidificante en la ciudad de Colonia, pero se desconoce la suerte que ha corrido este foco.

Dos pájaros semilleros, generalmente criados en cautividad por sus colores y dotes cantoras, fueron importados desde Europa y liberados en el litoral uruguayo del Plata, ambas son especies comunes en terrenos suburbanos, mayormente sobre vegetación exótica, sin haberse notificado aún algún tipo de daño a la biota nativa.

las primeras poblaciones uruguayas, en estado silvestre y nidificantes, del verderón (Carduelis chloris) fueron encontradas en Montevideo en el año 1929,[50]​ aunque hay reportes de poblaciones establecidas en áreas limitadas en la costa sur del país ya en el año 1908.

[62]​[63]​ El reptil que representa un mayor peligro para la naturaleza uruguaya es la tortuga de orejas rojas (Trachemys scripta elegans), un taxón originario del sureste de los Estados Unidos y profusamente comercializado como mascota con ejemplares recién nacidos, pero que al aumentar estos de tamaño, y volverse pequeños los recintos que los contienen, las familias los liberan en los ambientes acuáticos urbanos o suburbanos.

Allí no solo compite de manera directa con las especies nativas de tortugas acuáticas, sino que, lo que es más grave, puede hibridar con la especie nativa cercanamente emparentada, la tortuga pintada o morrocoy (Trachemys dorbigni); hasta comienzos del siglo XXI se consideraba a ambas solo subespecies de una misma especie.

En el caso del esturión siberiano (Acipenser baerii), desde granjas de acuicultura localizadas en el propio territorio uruguayo, en el año 1995 ha escapado y extendido por los ríos de la cuenca del Plata,[67]​ tanto en el Uruguay como en la Argentina, y si bien estrictamente aún no se ha publicado su reproducción en libertad en el Plata, se han producido capturas en lugares muy alejados del lugar de producción uruguaya, lo que permite sospechar que no solo ha habido fugas.

Mapa del Uruguay.
El jabalí es una de las especies de artiodáctilos introducidos en el Uruguay que más daño causa a la biota nativa, así como a la producción agropecuaria.
El ciervo dama , gamo o paleto, es una de las especies de cérvidos introducidas en el Uruguay.
El ciervo axis es una de las especies de cérvidos introducidas en el Uruguay.
La liebre europea es una de las especies introducidas en el Uruguay para la práctica de la caza menor.