Fue financiado privadamente por Costanzi, quien le encargó el proyecto al arquitecto milanés Achille Sfondrini (1836-1900), un especialista en la construcción y renovación de teatros.
Además, en el exterior, se abrió una nueva entrada principal en la actual Piazza Beniamino Gigli.
En 1958, con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos en 1960, se acometió una segunda reconstrucción, que cambió radicalmente el estilo del exterior, construyendo la fachada actual, la entrada y el foyer.
Actualmente, la temporada de la Ópera de Roma tiene su sede principal en el antiguo Teatro Costanzi, aunque algunas representaciones, principalmente ballete y conciertos, se han trasladado al recientemente restaurado Teatro Nazionale, un antiguo cine situado en la Piazza del Viminale, a pocos metros del Costanzi.
Por otra parte, desde 1937 se lleva a cabo una temporada estival de representaciones al aire libre en el escenario levantado en las Termas de Caracalla.