La autoría del poema en algunos manuscritos se imputao a Sæmundr fróði.
Las primeras siete estrofas no parecen tener relación con las que le siguen, las cuales hasta la 32 consisten mayormente en aforismos con ejemplos, algunos de los cuales son muy similares a los de Hávamál.
En el resto del poema se recitan los últimos momentos de la enfermedad del supuesto orador, su muerte, y la escena en que su alma se dirige hacia su última morada, el reino de los muertos.
De las alusiones al paganismo, en su mayor parte son hacia personas y acciones de las cuales no hay trazas en la mitología odínica por lo cual probablemente sean fruto de la propia imaginación del poeta.
El título del poema se da en la estrofa final, y no deja dudas de que deriva de sus alusiones al Sol por el comienzo de las estrofas 39-45, las cuales todas comienzan con Sól ek sá ... "El Sol yo vi ...".