Nacido en el seno de una familia con aficiones artísticas -su padre Edmond regentaba un bistrot en Les Halles parisinas y su madre.
Allí recibió una formación clásica rigurosa en las clases de Gustave Ricaux con otros compañeros luego célebres como Jean Babilée.
Durante la Ocupación presentó con la también jovencísima bailarina Janine Charrat sus primeros intentos coreográficos en varios recitales en la Sala Pleyel.
Ese mismo año presentó a la nueva compañía en la Salle Villier marsellesa con el espectáculo Pink Floyd Ballet con la participación del famoso grupo de música rock.
[11] El 1990, el Ballet Nacional se instaló en un centro propio compartido con la École Supérieure de Danse creada también por Roland Petit.