Inicialmente, los fusiles de JLD estaban muy basados en piezas militares sobrantes importadas para ensamblar su variante del G3.
José Díaz, dueño y fundador de JDL, siguió con la nueva compañía como socio principal.
En consecuencia, los socios restantes y la nueva administración cambiaron la dirección estratégica de la compañía.
La PTR pasó de importar piezas sobrantes y ensamblarlas, a producirlas por cuenta propia.
Estas carabinas están disponibles con accesorios estándar del PTR-91F, incluyendo configuraciones para distintas culatas, rieles y cañones.
En 2010, la compañía introdujo una nueva línea de fusiles calibrados para el cartucho 7,62 x 39, conocida como la serie PTR-32.
Los fusiles PTR-32 son fabricados exclusivamente con cañones de 406,40 mm y están disponibles con las mismas configuraciones que las carabinas PTR-91.
En este mismo año, los fusiles PTR-91 empezaron a estar disponibles con un riel para miras telescópicas soldado, siendo identificables por una "R" en el nombre del modelo.