Estos árboles son la fuente de dos especias derivadas del fruto: la nuez moscada y la macis.
La semilla está cubierta por un arilo o cobertura carnosa, tramada y de color rojizo.
Así pues, este es el único fruto tropical que es fuente de dos especias diferentes.
La especie comercializada más importante es la nuez moscada común o fragante (Myristica fragrans), oriunda de las Islas Banda en Indonesia.
En la cocina india se emplea en la condimentación de algunos currys y casi exclusivamente en dulces.
La nuez moscada es muy usada para platos salados elaborados a base de leche, como por ejemplo la salsa bechamel.
Contiene numerosos componentes de interés para la industria oleoquímica y se utiliza como saborizante alimentario en productos horneados, jarabes (por ejemplo, Coca Cola), bebidas o dulces, entre otros.
Sustituye a la nuez molida, ya que no deja partículas en los alimentos.
Se dice que los sacerdotes romanos podrían haber empleado la nuez moscada quemándola como una forma de incienso, aunque esta teoría es controvertida.
San Teodoro era famoso por permitir a sus monjes espolvorear nuez moscada sobre su budín de guisantes.
En tiempos isabelinos esta especia era tan popular que se creía podía evitar la peste.
Los árabes negociaron con ella durante la Edad Media en los prósperos mercados del Océano Índico.
Otros productores son: India, Malasia, Papúa Nueva Guinea, Sri Lanka y otras islas del Caribe, como San Vicente.
Los principales mercados importadores son la Unión Europea, Estados Unidos, Japón y la India.
En cambio, cuando las dosis de este fruto superan los 10 gramos, aparecen efectos tóxicos.
En 1962, la revista inglesa South Carolina Medical Association publicó un artículo en el que se ponía en duda la efectividad de este extracto como agente abortivo.
Sin embargo, hay determinados estudios que ayudan a plantear el mecanismo por el cual ejerce su acción tóxica.
La miristicina mostró un efecto inhibidor de la MAO, aunque en menor medida que los controles.