[1] Entre los síntomas más conocidas se cuentan el endurecimiento del pelo, y un comportamiento típico de los animales, que caminan con evidente dolor, buscan introducir sus extremidades en el agua y permanecer a la sombra.
Se trata de una enfermedad similar al ergotismo que afecta a humanos.
Esas características dan una importante ventaja competitiva a las plantas infectadas sobre las sanas, lo que complica el control de la enfermedad y limita el posible uso de N. coenophialum que no producen alcaloides.
[4][5] No obstante, aún no se han obtenido resultados concluyentes en la investigación acerca de que estas cepas provean los beneficios atribuibles a las cepas tóxicas sobre los cultivares de festuca.
[5][3] Recientes análisis filogenéticos han concluido que N. coenophialum es un híbrido con tres ancestros conocidos: Epichloë festucae, Epichloë typhina y un ancestro extinto del género Neotyphodium, que también ha contribuido al genoma de otro endófito híbrido, Neotyphodium occultans.