Los señores del castillo —Pere Amat de Manlleu y su esposa Guisla de Queralt— mandaron construir y dedicar en 1086 una nueva iglesia.
A partir del siglo XV fue decayendo hasta que en 1592 el papa la disolvió y la unió al convento dominico de Tremp.
A mediados del siglo XX el edificio ha sido reedificado.
Algunos arcos románicos, han sido montados detrás de la iglesia actual.
De los 24 capiteles que existían, quedan muy pocos y en mal estado, son sencillos y algunos con motivos geométricos.