Liébana

En su relieve escarpado destaca la roca caliza del periodo Carbonífero, afectada por procesos kársticos.

Su relieve cerrado hace que tenga un microclima diferente al del resto de la región, afectado por un clima atlántico[5]​.

Durante casi dos siglos, su proximidad con el poder cristiano abre el periodo de mayor esplendor socioeconómico y cultural para Liébana.

Al morir el rey Alfonso III en el año 910, su sucesor, García I de León trasladó la capital a León para poder controlar con más eficacia los nuevos territorios incorporados al reino, lo que constituirá el inicio de una decadencia que convertirá a Liébana en un espacio cada vez más periférico.

En 1576 los tribunales dictaron sentencia a favor de la casa del Infantado.

Según los datos del mismo año, sus tres núcleos más poblados, de mayor a menor, son: Potes (1499), Cillorigo de Liébana (1215) y Camaleño (1088).

No obstante, el desarrollo que ha supuesto el turismo ha afectado casi exclusivamente a la localidad de Potes, cabecera comarcal, en detrimento de las demás poblaciones del valle.

Así, el crecimiento poblacional de los últimos años en Potes no se ve reflejado en los demás núcleos de población, que están afectados por una evolución demográfica negativa.

Además del turismo, el sector primario sigue manteniendo su relevancia en la comarca, especialmente el cultivo de la vid (para producir vino y orujo), así como la producción hortofrutícola.

Senda de La Peña en los Picos de Europa . El turismo activo está muy asentado en la comarca de Liébana . En la imagen se aprecia el antiguo camino minero que comunicaba el pueblo Tresviso con Urdón , siendo una de las rutas de senderismo más importantes de Cantabria.
Imagen de Peña Ventosa en Liébana .
Centro de la localidad de Potes, cabecera comarcal de Liébana.
Torre de Vendejo, en Liébana.
Torre de Vendejo, en Liébana.