Jacques Audiard combina la discapacidad, la inseguridad, el amor, la venganza, y la intensidad para formar este moderno film de suspenso.
La película se desarrolla tanto en las inhóspitas oficinas de París como en sus barrios bajos.
El hombre a quien Carla últimamente contrata, es Paul, un exconvicto quien no está técnicamente calificado para ser asistente de ella.
Rápidamente ella va intimando con él, pero tiene miedo a los problemas que pudieran sugir, tomando en cuenta su pasado.
De repente, sin embargo, los dos se encuentran unidos por una amistad orgánica y atrayente.