José María Cordero Torres

[3]​ Volcado en la posguerra en los estudios coloniales,[4]​ fue miembro del Instituto de Estudios Políticos (IEP) y constituyó parte del núcleo de pensamiento falangista de la institución.

[6]​ Se llegaría a interesar en el primer franquismo por la idea de un «espacio vital» español en África así como por veleidades irredentistas en Francia (Rosellón y territorios vascofranceses), Andorra e Italia (Cerdeña).

[7]​ Su panfleto Reivindicaciones de España (1941) acabaría siendo a la postre usado por la ONU como prueba condenatoria al régimen franquista como programa fascista.

[11]​ Colaboró en Cuadernos de Política Internacional y su continuación, Revista de Política Internacional, que dirigió.

[6]​ En 1954 se doctoraría de nuevo, en esta ocasión en Ciencias Políticas.