Su obra política y literaria refleja su ideal conservador.
Recibió la instrucción primaria en una escuela gratuita de los religiosos agustinos en su convento, y luego en otra sostenida probablemente por los fondos municipales.
Emprendió sus estudios secundarios en 1824, asistiendo como alumno externo al Seminario Conciliar, ocupando siempre los primeros lugares debido a su dedicación al estudio.
Se dedicó al periodismo, fundó la publicación Sociedad Católica y colaboró para los periódicos La Voz de México y El Universal.
Fue asesor del Tribunal Mercantil de San Luis Potosí donde fijó su residencia en 1841.