Su empleo más común, cuando el idioma se escribe desde la izquierda hacia la derecha, es por parte de personas zurdas.
A veces se utiliza como una forma extremadamente primitiva de cifrado.
Leonardo da Vinci, en muchas de sus anotaciones personales, utilizó este método que combinaba con el uso de siglas y abreviaciones para hacer más difícil su lectura por otras personas.
Sólo utilizaba la manera estándar de escritura si tenía previsto que sus anotaciones fueran leídas por otras personas.
Leonardo da Vinci era ambidiestro, y solía escribir con la izquierda, lo que provocaba que la tinta manchara fácilmente si escribía en escritura estándar, es decir, de izquierda a derecha.