La comunidad judía de Mallorca se remonta a los tiempos romanos.
Algunos judíos mallorquines o residentes de la isla destacaron singularmente en diferentes esferas del conocimiento.
Los médicos Judà Mosconi, Lleó Grec, Aaró Abdal-Hagg, Cresques Helias, Jonatas March y Mose Ben Ishaq Remós, más importante en su faceta de poeta o el astrónomo Isaac Nafuci.
En esta comunidad es donde se desarrollaría, a partir del siglo XVII, la cuestión chueta, que acabó en las condenas inquisitoriales y el posterior proceso de estigmatización de esta minoría, que se conserva aún en la actualidad.
En la actualidad, la comunidad judía de Mallorca cuenta con unos 250 miembros[cita requerida] y una sinagoga.