Creada para garantizar el tráfico desde la región Norte en particular hacia las zonas mineras, Bélgica y Gran Bretaña, la primera línea conectó, desde 1846, París a Douai y Lille.
Como sucedió con la Compañía del Este, se creó una filial en Bélgica, con el nombre de «Compañía del Norte - Belga», que explotó en especial las líneas Lieja - Namur (hoy línea 125 belga) y Namur - Dinant - Givet (hoy línea 154).
Mediante una convención con el Estado, la Compañía cede su actividad a la nueva sociedad nacional, que administra desde entonces la mayoría de las redes francesas.
En asociación con la Compañía del P.O., sirve como holding al grupo Rothschild.
La banca Rothschild es, pues, una filial de la Compañía del Norte.