Como todos los camélidos, los camellos son artiodáctilos, o ungulados con un número par de pezuñas.
En tiempos mucho más recientes, han sido introducidos por los humanos en las regiones áridas del centro de Australia, donde hay poblaciones ferales.
[5] Son especialmente célebres por sus características jorobas, que son reservas de tejido adiposo y los ayudan a resistir mejor las temperaturas elevadas y por su gran capacidad de sobrevivir mucho tiempo sin agua.
Los camellos fueron domesticados hace relativamente poco tiempo, alrededor del 2000 a. C..
[11] Los camellos propiamente dichos aparecieron y se extendieron durante el Plioceno medio.
La cama presenta las orejas cortas y la cola larga como la de un camello; no tiene ninguna joroba, como la llama, y tiene pezuñas con una hendidura más similar a las de las llamas.
[22] Las hembras se pueden volver a emparejar con un camello bactriano para producir un animal más pequeño, unos tres cuartos de la medida del dromedario, y generalmente con dos jorobas.
[cita requerida] Los camellos también han tenido un uso militar desde la antigüedad, tanto para transportar provisiones y soldados como directamente en los enfrentamientos armados, ya sea junto con el resto de la caballería o por separado.
Parece como una larga lengua rosada e hinchada que sale por un lado de su boca.
Esto se comprueba mediante el amplio registro fósil de camélidos en América.
Pero, para su defensa, suelen utilizar las patadas o lanzan saliva, que produce ardor en contacto con los ojos.
Tradicionalmente, la leche de las hembras ayudó a sobrevivir al ser humano durante viajes largos por el desierto.
Los camellos, como todos los demás animales, pueden sufrir una gran variedad de enfermedades.
[30] Estas infecciones tienen un gran impacto económico porque comportan una mortalidad alta, pero se pueden tratar y prevenir.
Además de tener muchas propiedades saludables, se utiliza como medicamento para combatir enfermedades infecciosas y tuberculosis.
Como animales de carga y transporte que son, los camellos tienen un papel importante en la cultura.
Por ejemplo, el personaje bíblico de Rebeca a menudo es presentada con camellos alrededor.
[34] Entre otros lugares, esta escena aparece en el Génesis de Viena, manuscrito iluminado del siglo VI.
Otro ejemplo bíblico conocido es el ejemplo evangélico del camello y el agujero de una aguja, en el cual Jesús dice a sus discípulos: «Os aseguro que un rico difícilmente entrará en el reino del cielo.
[38] Aun así, hay algunos estudiosos que piensan que se trata de un error de interpretación, porque la palabra griega kàmelos ('camello') se había confundido fonéticamente con kàmilos ('cuerda', 'gúmena') en griego tardío.
En realidad el gusto por la hipérbole es muy oriental y no faltan ejemplos de ello en el texto bíblico.
Además, los persas solían usar los camellos en caravanas de avituallamiento para transportar armas y equipo.
Los camellos se han usado en guerras por toda África; hasta el Imperio Romano de Oriente usó tropas auxiliares conocidas como Dromedarii, reclutadas en las provincias del desierto.
Durante la Guerra Civil Americana, los camellos fueron usados en una etapa experimental, pero no llegó lejos.
En cuanto a las razas es posible y útil analizar las clasificaciones propuestas por varios autores.