Fue mediocampista por la derecha, hasta que Louis van Gaal lo reconvirtió a volante de contención.
Schweinsteiger destaca por su habilidad en el regate, por sus certeros pases y por ser un especialista en jugadas a balón parado.
Durante sus primeras apariciones en los once titulares, jugó de lateral izquierdo.
Firmó un contrato profesional el mes siguiente y llegó a aparecer en 14 partidos de la Bundesliga en 2002-03, ayudando al Bayern a un doblete de liga y copa.
En la temporada 2012-13, tuvo un buen desempeño, continuando con sus deberes como volante central, junto con el nuevo fichaje Javi Martínez.
Después la temporada del triplete, impresionó al nuevo entrenador Pep Guardiola por sus pases, su ritmo de trabajo, asistencias y buenos tiros largos.
[4] La llegada de José Mourinho al banquillo del Manchester United en mayo de 2016 puso a Schweinsteiger en una situación delicada e incómoda, ya que no contaba con él y le apartó del primer equipo, obligándole a entrenar con los juveniles.
[5] A raíz de no haber encontrado oportunidades en Inglaterra, fichó por el Chicago Fire de la MLS donde firmó como jugador franquicia del club estadounidense por un año con otro opcional, para dar impulso al equipo y alcanzar mejores resultados en el campeonato estadounidense.
Fue un jugador que funcionaba como volante de contención y sobre la base de su gran visión de juego, lograba dar contraataques al rival dando pases precisos a los delanteros, función que se vio reflejada durante su periodo en el Bayern de Múnich, así como dar juego a toda la cancha empezando desde la defensa al ataque, distribuyendo el balón con un gran toque.
[10][11] Bastian Schweinsteiger y la extenista serbia Ana Ivanovic se conocieron en 2014.
Durante la Copa Confederaciones de Alemania 2005, el volante apareció con fuerza por primera vez.
"Philipp (Lahm) ha asumido el cargo por la lesión de Michael y ha hecho un buen trabajo", apuntó Schweinsteiger.
Jugó los 90 minutos en la final contra España, perdiendo el cuadro alemán por 0-1.
En la Copa Mundial de Fútbol de 2010, celebrada en Sudáfrica, Schweinsteiger reemplazó en el mediocampo a Michael Ballack, capitán del combinado alemán que se encontraba lesionado.
[15] Tuvo una buena actuación, puesto que añadió liderazgo al joven equipo alemán.
[16] Sin embargo, su selección fue eliminada frente a España en las semifinales, por lo que disputó el tercer puesto frente a Uruguay en un partido que concluyó con la victoria de los alemanes 3-2.
[19][20] Schweinsteiger tuvo una buena participación durante esa competencia, dando dos pases de gol contra los Países Bajos para Mario Gómez.
Fue así como en la conferencia de prensa afirmó: "Me siento en forma para poder jugar desde el inicio.
Además fue muy eficaz para que la selección lograse su pase a la semifinal, la cual luego perdería por 2-1.