Iniciado cuando Leopardi tenía 19 años, y abandonado cinco años antes de su muerte, los apuntes y reflexiones filosóficas que contiene son el resultado de la lucha interior del escritor por conseguir una imagen propia del mundo.
[1] La edición en español estuvo al cuidado del escritor Rafael Argullol.
[2] El título deriva del nombre dado en italiano a un género surgido durante el final de la Edad Media, dadas sus características literarias, una mezcla de pensamientos, aforismos y apuntes.
A partir de la obra de Leopardi se extendió el término para describir anotaciones diversas en cuadernos o diarios, algo que también puede tomar un sentido peyorativo (como pisto en español).
Se trata de anotaciones de diferente extensión, inspiradas por temática diferente, a menudo escritos directamente y sin preparación real, dando a estos pensamientos un estilo sencillo por su provisionalidad, con el aspecto de haber sido hechos con prisas.