En aquellos años Mitani vivía acosado por todos sus flancos por reinos e imperios con afanes claramente imperialistas.
Desesperado por el cariz que estaban tomando las cosas, Tushratta fomentó la amistad con el principal rival de los hititas, Egipto, y hace casar primero a su hermana Giluhepa y después a su hija Taduhepa con el faraón Amenhotep III.
Aquel modesto reino, que en su tiempo había sido la llave de Siria, tenía los días contados y no pasó mucho hasta que fue completamente devorado por hititas y por asirios.
La guerra entre ambos imperios acababa de comenzar, pero Mitani ya no existía como tal.
Tushratta murió asesinado por uno de sus hijos, y con ello comenzaba la guerra civil que desintegraría del todo Mitani.