Al igual que otras inversiones, se practicaba como Viparita Karani, y es descrita como un mudra en el libro del siglo XV Hatha Yoga Pradipika y en otros textos clásicos sobre haṭha yoga.
[3] Sin embargo, el libro Sritattvanidhi del siglo XIX usa los nombres śīrṣāsana y kapālāsana.
[4] El Malla Purana, un manual del siglo XIII para luchadores, nombra pero no describe 18 asanas, incluida śīrṣāsana.
[6] Un estudio del 2019 concluyó que la posición no incrementa la circulación sanguínea en el cerebro.
[7] Es una postura contraindicada para principiantes por los varios problemas físicos que puede causar a corto, mediano y largo plazo.